lunes, 28 de septiembre de 2015

Sistema detenido

Ella pasaba frente a su escritorio como todos los días.
Eduardo, encorvado sobre su teclado, con los ojos empujando sus lentes, como todos los días.
Ella arroja una carpeta desde dos metros de distancia de él, como si temiera que algo se le pegara si se atrevía a acercarse. Él brinca en su silla del susto, la odia, y no desea nada, el sabe lo que tiene que hacer, vuelve a su teclado y escribe:

"c:\>borrar supervisor /Y"

Y pasa su dedo índice sobre la tecla retorno como lo habría hecho sobre la aureola del seno de la mujer deseada, y cuando llega al centro, con morbosa fascinación y lujuria, presiona... la tecla.
Ella grita, aúlla mejor dicho, cuando desciende rápidamente los 6 pisos de altura que distan desde el balcón donde vigilaba a quienes salían temprano y llegaban tarde, en el piso solo queda un zapato de tacón al borde de la baranda rota del balcón.
En la pantalla del monitor de titilaba el cursor al lado de la oración:

"Supervisor ha sido eliminado con éxito _"

La gente se agolpaba alrededor del cuerpo de la mujer, algunos gemían de asombro. Otros solo miraban hacia arriba, allá donde solo se asomaba la cara casi sonriente de Eduardo, que aparentemente observaba desde aquella baranda rota, pateó descuidadamente un zapato de mujer, y lo siguió con la mirada y vio como caía sobre el techo de lona rasgado del café que había en la planta baja y rebotaba para yacer definitivamente junto su antigua dueña, pero una reflexión acude a él, impulsada por el movimiento de un tobillo de aquel cuerpo tan odiado…

“¿Se movió?” – dijo para si mismo.

“No puede ser, yo no lo hice, yo no la maté” – pensó, y sale corriendo hasta su computadora y en la ventana de la consola escribe:

"C:\> recuperar supervisor"

Por un momento lleno de suspenso no hay respuesta hasta que el cursor se desplaza una línea y finalmente despliega un mensaje: 

"Supervisor ha sido recuperado con éxito _"

Y ahí estaba eduardo con el rostro entre las manos, cuando oye unos pasos de mujer que se acercan a su puesto, y una voz que le ordena:

“¡Aléjate de esa computadora!” – entonces levanta el rostro y ahí estaba la supervisora, empuñando una pistolita, mínima, pero mortal, y detrás de ella, aquel vil galán de oficina, ese chupamedias que todos aborrecían por hipócrita, Eduardo se levantó lentamente, y se alejó de la PC y se dirigió donde ella le indicó, se oían murmullos de las personas que regresaban a la oficina a presenciar el espectáculo

“Si al menos hubiese sido capaz de ingresar al los archivos bloqueados y mostrar a todos los delitos de esta bruja” – pensaba, incapaz de hallar salida a su situación.

“Que haremos contigo, basura” - le dijo con ira aquella mujer magullada por la caída, pero más afectada por el odio y la ira, y se extendía en un horrible discurso de lo que le haría sufrir.

La cara de la supervisora se llenó de alegría cuando vio a entrar 2 policías.

“¡Te vienen a buscar, basura!” – gritó triunfante la supervisora.

“Se equivoca señorita.” - la voz del director de la compañía provenía detrás de los policías que procedían a esposar a la supervisora.

“¿Que es esto?, es un error, el asesino es él” – gritaba iracunda

“No, un accidente le ocurre a cualquiera, un delito comprobado solo lo comete Ud.” - dijo el director en tono fulminante que indicaba que no permitía contradicción alguna.

“Gracias” - Eduardo responde sonrojado

Eduardo se sienta en la computadora, decidido a no perder mas tiempo, y escribe frenético:

- "C:>liberar archivos.lck"

- "Archivos abiertos con éxito como archivos.dat"

 - "C:>enviar archivos.dat direcciongeneral@evocorp.com"

 - "Archivos.dat enviados con éxito"

 - "C:>patear chupamedias"

- "Chupamedias ha sido pateado con éxito _"

Poco después el chupamedias recibía su notificación de despido, en el mismo momento en que la policía se llevaba a la supervisora, y esta no paraba de lanzar miradas de odio y desprecio a Eduardo.

"Todo esto es tu culpa" - le dijo el chupamedias.

"Nadie te ha mandado a seguir, tu eres un pobre halagador, que creías haberme seducido, y has hecho todo lo que yo quería, vete al carajo, estás tan jodido como yo" - le espetó la mujer que solía ser la supervisora.

Y todo se había vuelto oscuro para el chupamedias, solo se aclaró cuando algo tibio bañó su mano, y logró enfocar la vista en el rostro asombrado de la supervisora justo antes de caer definitivamente inerte al piso con la garganta perforada por un abrecartas que caía de las mano del chupamedias, a la vez que se echa a llorar y reír, sumido en una repentina locura, y ante el asombro de todos, corre hacia el balcón y se lanza, pero ya no había toldo para detener su caída.

Y sobre el teclado de la la computadora de Eduardo había manchas de la sangre de la supervisora que macabramente habían salpicado muchas cosas y personas, y en la pantalla donde se suponía que nadie había escrito nada se podía leer:

"C:\>terminar procesosmalos"

procesosmalos han sido terminados con éxito
Sistema detenido_